domingo, septiembre 04, 2005

Pienso en tí...


Esta noche ya no necesito nada más...
He sido tan feliz junto a ti, que cada minuto compartido, cada caricia sentida ya hacen de mi vida y mis sentidos, una mujer completa...
No imaginé nunca que iba a llegar este momento en mi vida, en donde los sentimientos y deseos son tan plenos.
Hace varios días que no escribía este blog...he estado tan ocupada en mi pega, que apenas tengo tiempo para mi. Sin embargo, debo decir que en la parte profesional estoy en mi mejor momento. Y eso no es poco. Es otro sueño cumplido.
Hoy voy a dedicarte un poema. Es lo mejor que hago. Es lo que mejor describe cada minuto de mi existencia.
"Es la hora de la penumbra y el silencio.
Y en cada rincón de mi mente, tu imagen ya no se diluye en la sombra...
porque mis anhelos se fundan en tus ojos tan profundos
y mi aliento descansa en el fulgor de tu resplandor.
Es la hora en que los adioses se renuevan.
Y en la sombra de tus palabras, la dulzura de su eco
hacen perpetuo el deseo de no dejar de oirte jamás...
porque es la compañía de dos almas cansadas de vagar
la que nos unen
y las ruinas de las batallas no perdidas ni ganadas
son las que recojemos para rearmar nuestra historia...
Es el momento propicio para cantarle al amor,
al amor que se restaura entre la niebla,
al amor que se rescata después de la tormenta causada por el cansancio
y por la inexperiencia de un idilio que nace adolescente.
Sin embargo,aquí estoy. Como siempre. Como antes.
Y es tan bello saber que tú también estás...
y que mi cuerpo añoso aún te reclama...
y que tus manos me recuerdan y me cubren
como el dulce testigo de un amor que no ha muerto.
Es el momento ideal para decirte
que mi vida es más hermosa después del vendaval.
Y que tu aliento es mi motor.
Cuando te ibas...comenzaba a esperarte."