domingo, agosto 07, 2005

Extraña sensación.


Hoy desperté temprano, tan temprano como si fuera un día especial. Y en cierto modo, lo fue. Hace mucho que no dedicaba una película a mi vida y hoy haciendo zaping me encontré con un dramón tan hermoso...Me lo lloré todo, lo disfruté mucho...contaba la historia de un negro que, después de dedicar su vida a ser asesino, es contratado por un matrimonio "new rich" como guardaespaldas de su pequeña y abandonada hija...él se encariñó tanto con ella, que se hizo su cómplice y amigo. A la niña la secuestraron y se descubrió que había sido por encargo de su propio padre. El tipo este, el guardaespaldas, la buscó incesantemente, dando muerte a todo aquel que tuvo participación en el rapto...hasta que la encontró viva, no muerta como todos pensaban...y como canje por la niña y demostrándole su infinito amor, dió su vida...oops...fascinante historia. Tal fue mi emoción, que esperé a que la dieran nuevamente (dos horas más tarde) y me repetí el plato.
Luego, me detuve a pensar si en el mundo existiría alguien que fuera capaz de dajar todo por mi...Quería tener la certeza de que sí...pero no encontré las pistas necesarias...en fin...eso sólo pasa en las películas pensé a modo de encontrar tranquilidad.
En la tarde, me puse a estudiar y a completar una prueba de mi postítulo.
O sea, hoy fue un día para mi....enterito mío...fue genial.
Recordé el blog de ayer y me dió un escalosfrío. Estoy como dicen las cuicas: pura piel...muy sensible.
Siento que la vida ha pasado demasiado rápida y que me va a faltar tiempo para hacer lo que amo: escribir y descansar.
Ya vienen en camino mis hijas y mi esposo...los pies en la tierra.
Basta de soñar.
El cuadro que encabeza este día se llama: Asesina de sueños...

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